Si quieres hacer una buena redacción de contenidos para web, tengo una noticia. Sí o sí te toca llevarte bien con el posicionamiento SEO.

Quizás te pueda parecer algo difícil. Pero créeme que es todo lo contrario. Eso sí, sólo será muy fácil si entiendes y tienes en cuenta lo que a continuación te cuento. AVISO: Si te gustan las manzanas, ¡prepárate para pasar hambre!

El mayor problema para entender el posicionamiento es que se suele desconocer por qué es necesario. Dicho de otra manera, por qué los buscadores se encargan de complicar tanto la vida a la gente.

Hace tiempo que pasé por esa etapa de desconocimiento y frustración. Pero ahora, tras cruzar el tórrido desierto (ya me pongo dramático) estoy preparado para explicarte por qué es tan necesario y bueno que Google y compañía nos mareen tanto.

Si en lugar de leer prefieres que te lo cuente, ¡te dejo este vídeo tan loco como yo!

¿Qué es el posicionamiento SEO?

Empecemos por el principio del todo, definiendo el concepto.

Un concepto mal plasmado en español, ya que SEO en inglés significa Search Engine Optimization. O lo que es lo mismo, optimización para motores de búsqueda. ¿Tiene sentido meter posicionamiento delante de estas palabras? Lo dado sería decir posicionamiento en buscadores o SEO a secas.

Grosso modo, son una serie de técnicas que se aplican para optimizar una página o sitio web de cara a que salga en las primeras posiciones de los resultados de búsqueda. Vamos, lo que hace que cuando busques gatos saltarines en Google (¡Me miauencantan los gatos!) aparezca un artículo de Tiendanimal después de los vídeos de YouTube. Si tienes tiempo, ¡te recomiendo verlos!

Lo que buscan los buscadores

Que los redactores de contenido y personas especializadas en posicionamiento SEO tengan que vérselas con los buscadores tiene una explicación.

Imagina que te llamas Vicente (aunque seas una mujer te llamas así. Lo siento, luego verás por qué) y tienes un puesto de manzanas en un mercado de barrio en el que todo es gratis.

Aunque no te paguen, te interesa que las personas se lleven tu producto y no el de la competencia porque eso te genera una serie de beneficios indirectos. Por ejemplo, hay empresas que te pagan por poner anuncios en tu puesto y otras que utilizan tus informes de preferencias sobre consumo para seleccionar y mejorar el género que luego venden cobrando.

Como ves, por muchas manzanas que se lleve la gente no vas a ganar un céntimo de forma directa. Pero te interesa que las consuman porque de esa manera sí que vas a generar otros ingresos. Encima, no pierdes dinero ya que los distribuidores te las han dado gratis e incluso te pagan para que des prioridad a sus manzanas. Así la gente las conocerá y querrá comprarlas a su propia tienda.

La única manera en la que puedes competir con el resto de puestos que también dan manzanas gratis y persiguen lo mismo que tú es ofreciendo calidad.

Si las personas saben que en tu puesto van a encontrar las mejores manzanas del mundo, da por hecho que una mayoría irá ahí. Los distribuidores harán lo que sea por tener sus frutas en tu puesto y los anunciantes saben que la publicidad que te paguen va a ser rentable.

La calidad es la clave

Por lo tanto, te interesa seleccionar bien cuáles pones y, sobre todo, colocar las más vistosas en las mejores posiciones. Da igual que abajo del todo tengas manzanas podridas de hace 3 años porque muy poca gente llega tan abajo.

Es hora de volver al intenné. Cambia el mercado por toda la variedad de buscadores de Internet. Y las manzanas por resultados de búsqueda.

Como puedes imaginarte, a Google, Yahoo!, Bing, DuckDuckGo y todos los demás les interesa darte los mejores resultados para que confíes en ellos y así ganar dinero.

¿Cómo buscan las manzanas?

Para mostrar resultados, los buscadores primero tienen que saber qué páginas hay en Internet.

Para hacerlo, actualmente usan unos robots virtuales conocidos como rastreadores o arañas. Se dedican a mirar todas las páginas que hay en Internet, a las que llegan de diversas maneras. Esto es como ir buscando las manzanas que tiene cada distribuidor para almacenarlas y llevarlas al puesto de venta.

Aprovecho para decirte que la manera más adecuada para hacer que los robots rastreen una web es avisar al buscador de que se ha publicado una página nueva o mandando y manteniendo actualizado el mapa de sitio o sitemap.

Estos robots rastreadores almacenan toda la información sobre cada página en el índice. En un proceso que se conoce como indexado.

En este vídeo, publicado en Google, Matt Cutts de Google te enseña cómo se hace el rastreo, indexado y procesamiento de páginas.

Procesamiento mediante algoritmos

De evaluar la calidad de las URL recopiladas por los rastreadores se encargan complejos algoritmos. Que no son más que operaciones automatizadas que calculan el valor real de cada página empleando miles de variables.

El algoritmo de un buscador está formado por múltiples algoritmos con una función determinada. Por ejemplo, combatir el spam, detectar contenido duplicado, valorar la adaptabilidad a todos los dispositivos del sitio, etc. Si quieres profundizar en la materia, te recomiendo este artículo de Neil Patel.

Estos algoritmos serían como crear un sistema de selección de manzanas, compuesto por máquinas que analizan el peso, el color, la madurez, la cantidad de gusanos que tienen, la limpieza, etc. Y que rechazan automáticamente las que incumplen los estándares.

Bueno, los buscadores generalmente no rechazan páginas (salvo que estén censuradas) pero sí que las mandan al final de los resultados.

Calidad; los buscadores son como Vicente

Van a donde va la gente. O, en este caso concreto, dan lo que le gusta a la gente. Es decir, determinan que un contenido de calidad es lo que una persona considera que es de calidad.

Por eso, la regla de oro del posicionamiento SEO es “Olvídate del posicionamiento SEO y elabora un contenido de máxima calidad”.

Si algo es bueno es porque cubre las necesidades de la mayoría de las personas. Y gusta. Y punto.

Lo que más se valora

El algoritmo de Google y el de los demás buscadores establecen que una página o sitio web es de calidad analizando los siguientes factores:

  • La originalidad. El contenido original triunfa en Google. El plagiado tiene un algoritmo dedicado a perseguirlo para penalizar a la página.
  • La calidad del lenguaje. Una buena redacción da muchos puntos para mejorar el posicionamiento SEO.
  • La naturalidad. Hay mucha gente que tiende a sobreoptimizar los contenidos metiendo las palabras clave de una manera poco natural. Eso hace que la calidad del texto disminuya. Como es algo que no le gusta a la gente, tampoco le gusta a Vicente.
  • Reputación. Si una fuente se considera fiable (por varios motivos, como una larga trayectoria publicando y mucha popularidad entre la gente o la elaboración de un buen contenido justificado con fuentes fiables), escalará posiciones.
  • Reacciones de la gente. Cuanto más se comparte una página de manera natural en redes sociales o desde otras webs significa que el contenido gusta. Y, por lo tanto, es bueno. Ojo al dato, que el link building o el forzar que haya enlaces hacia una página está cada vez más perseguido, como comentaron en Súmate.
  • Velocidad de carga. A nadie le gusta estar esperando mientras se carga una web. Por lo tanto, a los buscadores tampoco. Lo siento por Flash. Me refiero al Flash de Adobe, no al relámpago humano.
  • Consumo de datos. Todos tenemos tarifas con megas limitados en los móviles. Por eso se valora mucho cuántos datos se transfieren para ver una página. Lo siento por Flash de nuevo.
  • Adaptabilidad a los dispositivos. Con la navegación desde smartphones aumentando más y más, el que tenga un sitio que no se adapte a las pequeñas pantallas se puede ir olvidando de las primeras posiciones. Otra vez lo siento por Flash.

Jamás juegues con los buscadores

Entre la comunidad de profesionales del posicionamiento SEO existen una serie de técnicas llamadas Black Hat o sombrero negro. Ya de por sí el nombre da miedito… No es para menos.

Son técnicas que buscan engañar a los buscadores para hacerles creer que un sitio es bueno. Se basan en forzar variables como el número de enlaces compartidos (el link building que te dije antes). Y suelen tener buenos resultados.

¿El problema? Que se consigue que contenido realmente malo aparezca en las primeras posiciones. De descontrolarse, haría que la gente se pasara a un buscador de la competencia que se asegure de tener manzanas de la mejor calidad. Por eso las técnicas Black Hat de posicionamiento SEO son perseguidas y son un juego peligroso. Pan para hoy y hambre para mañana.

Como conclusión, te repito la regla de oro. Olvídate del posicionamiento SEO y elabora un contenido de calidad.

¡Qué nadie se pierda esto!

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